La Ruta de la Luz se ha consolidado como una de las grandes atracciones de la Navidad en Zaragoza, un recorrido que invita a disfrutar de la ciudad de una forma especial. En estas fechas, Zaragoza se convierte en un lugar donde la Navidad se vive, se camina, se respira y, como dicen muchos zaragozanos, se lleva en el corazón. Este año, la iluminación brilla con más fuerza que nunca y ofrece una experiencia completamente renovada.
El inicio oficial de esta Ruta llega con el esperado Encendido Navideño, uno de los momentos más emotivos de la temporada. El acto tiene lugar el 29 de noviembre a las 18:30 horas en Plaza España, donde comenzará la magia de la Navidad en la ciudad. El encendido contará con música en directo, la presencia del invitado especial Juanjo Bona y varias sorpresas preparadas para que toda la familia disfrute desde el primer momento.
Una de las grandes novedades de este año es la nueva iluminación del Paseo de la Independencia, diseñada para reforzar la conexión entre los espacios más representativos del centro. Gracias a ella se crea un gran corredor de luz que acompaña a quienes recorren la ciudad y que simboliza la unión entre dos puntos clave. Este corredor comienza en el Balcón de San Lázaro y se extiende hasta el Parque Grande, llegando justo a los pies del Batallador. En esa zona, al final del recorrido, se instalará un Gran Nacimiento que se convierte en uno de los grandes reclamos de la Ruta.
A lo largo de Zaragoza pueden encontrarse diversos puntos de iluminación destacados, muchos de ellos nuevos, pensados como espacios fotográficos y de disfrute para vecinos y visitantes. Entre los puntos centrales e históricos se encuentran el Puente de Piedra, el Puente de Santiago, el Ayuntamiento, el Paseo de la Independencia, la Plaza Aragón y la Plaza Paraíso. La iluminación también se extiende hacia zonas periféricas o de distribución, como la Plaza Europa, Plaza Ciudadanía, Avenida Cataluña y Calle Bielsa, Calle Sobrarbe, Clara Campoamor, León XIII, Gran Vía, Tomás Bretón, Calle Delicias, Plaza Sas, Avenida Soria, Paseo Sagasta y el Parque Pignatelli.
Los parques también cuentan con espacios iluminados especialmente llamativos. En el Parque Grande, tanto el Puente de los Cantautores como la zona del Batallador forman parte de la experiencia, mientras que el Parque de los Incrédulos incorpora otro punto de luz destacado. La iluminación se completa con otros enclaves como la Plaza Armonía, la Avenida Fernando El Católico y la Plaza San Felipe, que se suman al recorrido creando ambientes únicos.
Zaragoza se llena así de luz, teatro, música y magia. La ciudad invita a pasear, a mirar despacio y a descubrir rincones transformados por esta iluminación especial que convierte cada calle en una pequeña celebración.
Como analogía para entender esta propuesta, si Zaragoza fuese el escenario de la Navidad, la Ruta de la Luz sería un hilo brillante que cose los lugares más emblemáticos, comenzando con un gran nudo luminoso en Plaza España durante el encendido oficial y guiando a los visitantes a través de sus arterias principales hasta llegar al Gran Nacimiento del Parque Grande. Un recorrido que transforma cada paso en una experiencia festiva y unificada.




