Si nos acompañas habitualmente a recorrer la ciudad, sabrás que hay rincones donde late la verdadera alma zaragozana. El Tubo acaba de dar el salto definitivo que merecía: el Gobierno de Aragón ha concedido la declaración de Bien de Interés Turístico a este enclave icónico a propuesta del Ayuntamiento de Zaragoza.
La alcaldesa Natalia Chueca impulsó la solicitud el mes pasado y la resolución aprobada el pasado 21 de julio se publicará en breve en el Boletín Oficial de Aragón. Un paso de gigante que reforzará la proyección turística, cultural y gastronómica de uno de los rincones más queridos y auténticos de la capital.
No estamos hablando de una simple zona de bares, sino de un auténtico producto turístico urbano con más de 100 años de historia. Sus laberínticas calles acogen vestigios romanos, mudéjares y modernistas entre las vías Mártires, 4 de agosto, Cinegio, Libertad, Blasón Aragonés, Ossau, Pino, Estébanes y la Plaza Sas.
En este entramado único conviven locales centenarios y referentes como Casa Lac o el emblemático cabaret El Plata. Es un espacio vivo que proyecta una imagen de autenticidad, convivencia y dinamismo en pleno centro histórico.
Los números que genera este rincón gastronómico respaldan con creces el título. Según la Asociación de Empresarios Sector «El Tubo», el ámbito genera 302 puestos de trabajo directos y 1.100 indirectos, con plantillas medias de 5,5 trabajadores y una facturación global rozando los 20 millones de euros.
Gracias a este sello oficial, la zona entra de lleno en los circuitos institucionales de promoción del Gobierno de Aragón a nivel nacional e internacional. Esto se traducirá en un impulso estratégico para captar nuevos visitantes y revitalizar el tejido hostil local.
Además, el entorno destaca por su vitalidad social: cuenta con fiestas propias y proyectos pioneros en sostenibilidad como El Tubo #PorElClima, orientado a lograr la neutralidad climática y las cero emisiones.
El objetivo no se queda aquí: el sector sigue trabajando unido para conseguir pronto un reconocimiento a nivel nacional y consolidarse de forma definitiva como uno de los grandes barrios gastronómicos urbanos de toda España. La próxima vez que salgas de tapas por sus calles, recuerda que estás pisando un trozo de historia viva de nuestra tierra.




