El Mercado Medieval de las Tres Culturas de Zaragoza ha cerrado sus puertas este domingo con un balance de 142.000 visitantes a lo largo de todo el fin de semana. La gran afluencia de público consolida el evento como una de las citas culturales y turísticas más potentes de la capital aragonesa. Las calles del casco antiguo han revivido durante tres jornadas el pasado histórico y la convivencia de las comunidades cristiana, judía y musulmana que definieron la identidad de la ciudad.
Un motor turístico en el corazón de la ciudad
El impacto de este mercado se ha dejado sentir especialmente en la dinamización de las calles céntricas de Zaragoza. Desde el viernes y hasta la jornada de ayer domingo, los asistentes han llenado un circuito cultural y comercial que ha conectado ambas orillas del Ebro.
La edición de este año ha contado con el despliegue de cercar de 130 puestos dedicados a la artesanía y a la gastronomía tradicional. La oferta comercial se ha completado con una agenda continua de actividades que incluía propuestas de teatro, espectáculos de circo, música en directo, talleres demostrativos y recreaciones de época.
Escenarios históricos y divulgación
Uno de los puntos fuertes de la programación ha sido el Campamento de las Tres Culturas. Este espacio se ha convertido en el principal foco de divulgación del fin de semana, permitiendo a los visitantes conocer de cerca los oficios artesanales de la Edad Media y la vida militar de la época mediante exhibiciones didácticas orientadas a todos los públicos.




