Zaragoza se prepara para rendir un homenaje de altura a una de sus instituciones más emblemáticas. La alcaldesa Natalia Chueca ha anunciado la concesión de la Medalla de Oro de Zaragoza a Ibercaja, la máxima distinción honorífica que otorga la capital aragonesa, con motivo de su 150 aniversario.
El reconocimiento llega para premiar un siglo y medio de contribución histórica, arraigo territorial y un sólido compromiso social y financiero. Una trayectoria que comenzó en 1876 en el corazón de la ciudad con apenas tres empleados y una meta clara: fomentar el ahorro, ofrecer oportunidades y tender la mano a quienes más lo necesitaban.
Desde esos inicios, la entidad ha acompañado la transformación de Zaragoza y de Aragón. Su papel ha ido mucho más allá del ámbito puramente bancario, respaldando los proyectos de vida de generaciones de familias, impulsando a autónomos y empresas, y actuando como un claro motor de generación de riqueza y empleo.
En su intervención, la alcaldesa ha remarcado que hablar de esta institución es hablar de la propia historia y de la memoria colectiva local. A pesar de haberse consolidado como un referente financiero en todo el país, la entidad ha mantenido intactas sus raíces aragonesas y la confianza depositada por los zaragozanos a lo largo del tiempo.
El galardón pone un foco muy especial en la dimensión social de la entidad. Su huella resulta visible en áreas clave como la acción social, la cultura, la educación, la conservación del patrimonio y la atención a los colectivos más vulnerables, manteniendo vivos los valores humanos que inspiraron su creación.
El momento elegido para la entrega no podría ser más emblemático. La ceremonia oficial se celebrará durante el acto institucional con el que el Ayuntamiento da inicio a las Fiestas del Pilar, justo antes del emotivo momento del Pregón.
De este modo, en una de las citas más especiales del calendario zaragozano, la ciudad expresará su agradecimiento público a 150 años de trayectoria compartida y mirada al futuro.




