El Real Zaragoza ya siente el aliento de toda la ciudad antes de que eche a rodar el balón de forma oficial. La plantilla, el cuerpo técnico y la directiva del club han realizado la visita al consistorio zaragozano para celebrar la tradicional recepción institucional de inicio de curso, justo después de cumplir con la habitual ofrenda a la Virgen del Pilar en la Basílica.
En plena recta final de la preparación deportiva, toda la comitiva blanquilla se ha desplazado hasta el Salón de Recepciones de la casa consistorial. Allí, el alcalde accidental, Alfonso Mendoza, y el concejal de deportes, Félix Brocate, han ejercido de anfitriones frente a los nuevos rostros de la propiedad y la cúpula directiva.
Entre los representantes del club destacaba la presencia del Consejero de A.Gain, Bobby Aitkenhead, acompañado por los consejeros Juan Forcén, Santos Nagore y Cristina Llop, además del director general, Guido Baroli. Todos ellos han recibido de primera mano el respaldo firme de las instituciones locales para encarar este nuevo año deportivo.
El acto ha arrancado con las palabras de bienvenida de Félix Brocate, para dar paso después a un emotivo discurso de Alfonso Mendoza, quien ha querido mandar un mensaje de aliento que conecta directamente con la fibra sensible de la afición.
«Ahora, más que nunca, toca estar juntos, creer y recordar que ser del Real Zaragoza no depende de una clasificación ni de una categoría», ha subrayado Mendoza durante su intervención, destacando el orgullo y la respuesta de la masa social.
La respuesta de los seguidores ha vuelto a demostrar que este sentimiento no entiende de divisiones. Más de 22.000 zaragocistas han renovado ya su abono para esta campaña, una demostración de fidelidad que el propio consistorio ha calificado como una de las más poderosas del fútbol español.
Durante la recepción también se ha puesto sobre la mesa la estrecha alianza entre el Ayuntamiento, el Gobierno de Aragón y el propio club para llevar a cabo una de las transformaciones más ambiciosas de las últimas décadas.
El plan conjunto ha permitido levantar en tiempo récord el Ibercaja Estadio, la solución para que el equipo mantenga su actividad en la capital mientras avanzan a ritmo constante las obras de La Nueva Romareda, la que será la futura casa del zaragocismo.
Esta nueva campaña se presenta como una oportunidad perfecta para rearmar la ilusión, estrechar los lazos con la grada y construir, partido a partido, un proyecto sólido que devuelva al Real Zaragoza al lugar que le corresponde en la élite.




