Todavía nos dura el pellizco en el estómago. Ayer la ciudad vivió un hito histórico viendo cómo la luna tapaba el sol sobre la Basílica del Pilar, dejándonos una postal de esas que no se olvidan y que han dado la vuelta al mundo de la mano de la mismísima NASA.
El fenómeno astronómico no solo nos regaló un atardecer mágico a más de 40 grados; también ha dejado un impacto económico brutal de 13,6 millones de euros en solo tres días. Nuestra ciudad ha demostrado que sabe estar a la altura de las grandes citas globales.
Civismo, termómetros a 40º y miradores abarrotados
Si saliste a la calle por la tarde, notarías el ambiente de las grandes ocasiones. Miles de zaragozanos y visitantes de todos los rincones del planeta nos sincronizamos para mirar al cielo en un ambiente de absoluta tranquilidad y civismo.
La organización municipal funcionó como un reloj para coordinar a la Policía Local, Bomberos y Protección Civil. A pesar del calor sofocante, la jornada transcurrió casi sin sobresaltos, salvo cuatro atenciones por golpe de calor que se solucionaron rápidamente.
Para controlar los aforos en las zonas con mejores vistas sobre el río Ebro, se realizaron cortes puntuales de tráfico y peatones muy coordinados:
- El puente de Piedra se cortó al alcanzar las 1.000 personas hacia las 18:30 horas.
- El puente del Pilar cerró su paso con 2.329 personas rozando las 20:00 horas, con el eclipse ya iniciado.
- La pasarela del azud reunió a 1.210 personas.
- En los puentes de Santiago y La Almozara, el flujo de gente fue más fluido y no hizo falta restringir el paso.
Muchos otros prefirieron ganar altura o buscar amplios horizontes. En el recinto de Valdespartera se reunieron 4.000 personas, 678 vehículos y 66 caravanas. El emblemático cerro de Santa Bárbara congregó a 500 asistentes, la mayoría familias, mientras que lugares como los Montes de Juslibol o el parking sur de la Expo registraron también una gran afluencia.
Como detalle curioso de la trascendencia del despliegue: hasta nuestra ciudad se desplazaron técnicos del Ayuntamiento de Cádiz para tomar nota del dispositivo de seguridad y replicarlo cuando vivan su propio eclipse en 2027.
Éxito absoluto en el turismo internacional
El interés por presenciar este fenómeno desde la capital aragonesa ha desbordado todas las previsiones turísticas. Entre el 7 y el 12 de agosto, las Oficinas de Turismo de Zaragoza atendieron a 30.798 personas, lo que supone multiplicar por ocho las cifras del año pasado.
El dato más llamativo lo firman los viajeros extranjeros: las consultas de turistas internacionales se cuadruplicaron, alcanzando las 4.836 atenciones. Además, solo el día del eclipse se superaron las 10.200 consultas en una única jornada.
Durante estos días se repartieron de forma gratuita las 50.000 gafas homologadas adquiridas por el Consistorio entre las oficinas de turismo, centros cívicos, centros de mayores y Valdespartera.
Por su parte, las actividades turísticas vivieron un pico de demanda histórico:
- Las visitas guiadas y rutas a pie crecieron un 37 % con respecto a 2025.
- El Bus Turístico sumó 1.745 viajeros (un 17 % más).
- El gran triunfador fue el Mirador del Torreón de la Zuda, que recibió a 1.976 visitantes, disparando sus visitas un 84 %.
Conciertos en la Plaza del Pilar y limpieza nocturna
La fiesta no terminó cuando se escondió el sol. La Plaza del Pilar se convirtió en el epicentro musical del evento. Tras los conciertos de los días previos con The Cucumbers y Starkytch Pinchadiscos, anoche fue el turno del tributo de Cocktail Tributov, que reunió a 1.500 personas para cerrar la jornada por todo lo alto, sumando un total de 4.500 asistentes al ciclo musical.
Zaragoza ha vuelto a demostrar al mundo que es una ciudad acogedora, preparada y con una capacidad organizativa impecable para albergar eventos de escala planetaria.




