El Ayuntamiento de Zaragoza activará la alerta amarilla del Plan Municipal de Protección Civil por ola de calor este lunes, 29 de julio, a las 8.00 horas, ante las altas temperaturas que se esperan en la ciudad. Previsiblemente, el plan se desactivará el jueves 1 de agosto, a las 08.00 horas, aunque podrá modularse en función del pronóstico que se vaya confirmando para las siguientes jornadas.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el termómetro ascenderá a partir del lunes y alcanzará el martes una máxima de 41 grados y una mínima de 25º. El miércoles será el día de más calor con 42 grados y una noche tropical que no bajará de los 25º.
Esta previsión meteorológica ha llevado al Servicio Contra Incendios, de Salvamento y Protección Civil del Ayuntamiento de Zaragoza a activar la alerta por calor.
Esta alerta se caracteriza por la activación de todos los servicios municipales que participan en el dispositivo implicado en la detección de personas en riesgo para su atención, valoración, tratamiento o ingreso en lugares adecuados.
El aviso por altas temperaturas se transmitirá además a toda la población. Entre las medidas adoptadas para estos casos, se reducirá el precio de la entrada individual de las piscinas municipales, siempre que se adquiera en taquilla.
Reducción precio piscinas
El coste pasará de 4 euros a 2,5 euros en caso de los adultos; de 2,70 a 2 euros para menores de edad; y de 2,60 a 2 euros para mayores de 65 años y pensionistas. Además, el Ayuntamiento cuenta con una red de refugios climáticos compuesto por 55 equipamientos municipales que están disponibles en su horario de apertura.
Refugios climáticos
A los centros de convivencia de personas mayores y los centros cívicos de la ciudad que ya funcionaron el año pasado, este verano se ha sumado la sala de exposiciones de los Depósitos Pignatelli o la sede de la Oficina de Medio Ambiente en Casa Jiménez.
Por otro lado, el Albergue Municipal tomará medidas para garantizar el alojamiento y la correcta hidratación de los usuarios, y les trasladará las oportunas recomendaciones para evitar riesgos. Los voluntarios de Protección Civil vigilarán los espacios abiertos y las zonas verdes para atender incidencias y recordar a los vecinos/as los cuidados personales, y se activarán las fuentes para que los ciudadanos puedan refrescarse.




